Combatir la fatiga al conducir

¿Te gusta conducir? Es cuestión de carácter y de preferencias. Sin embargo, la fatiga al conducir puede afectarnos a todos. Es un problema serio que conviene prevenir de raíz. Si haces pausas cada par de horas, vas por buen camino. Pero no basta. En este post queremos ayudarte a disfrutar al volante de tu vida sin ponerla en riesgo.

Ten siempre presente que la fatiga de la conducción es la antesala del amodorramiento, la pérdida de reflejos y el sueño. Y cuantos más kilómetros sumas en estas condiciones, mayor es el riesgo de accidentes que asumes.

Como queremos que conduzcas siempre de forma segura, hemos dedicado este artículo a proporcionarte algunos consejos útiles para prevenir que la fatiga y la conducción viajen juntas en tu coche. ¿Arrancamos?

Cómo prevenir la fatiga al conducir

Antes de viajar

Duerme, por lo menos, 7 buenas horas la víspera de tu desplazamiento. A ser posible, a pierna suelta y sin interrupciones. No comas en exceso, debes sentirte energético, no empachado. ¿Saldrías a hacer running después de una enorme comilona?

Cuando conduces el coche de tu vida no participas en un Gran Premio de Fórmula Uno, desde luego, pero has de estar activo y en perfectas condiciones físicas y mentales. Así que, come bien, sin excesos, y sal bien hidratado. De este modo no te entrará sueño al conducir.

Fatiga y conduccion

Pausas y paradas

Lo importante es llegar, no hacerlo pronto. En cualquier caso, los descansos no retrasan tu llegada, sino todo lo contrario. Hacer pausas cada 2 horas o 200 kilómetros resulta imprescindible para que te sientas cómodo y seas fiable al volante. Aprovecha esas paradas para estirar las piernas, hacer un pequeño avituallamiento si tienes ganas, estirarte y hacer cuantas gestiones necesites en el baño.

Insistimos en la hidratación, resulta esencial. Bebe agua en abundancia y, si te gustan, los refrescos azucarados (sobre todo los de cola) te pueden ayudar a estar más activo y despierto. Eso sí, siempre con moderación. Si tu estómago está centrifugando gas durante todo el desplazamiento no estarás tan concentrado como necesitas.

Sustancias extrañas

Cero alcohol y cero drogas. De ello depende tu seguridad, la de tus acompañantes y la de todos los demás. Sé prudente también con la medicación, si es que estás tomando alguna. Consulta el prospecto para cerciorarte de que no acarrea soñolencia ni efectos secundarios. En ocasiones puedes sentirte adormilado o poco concentrado y no caes en la cuenta de esas pastillas que el médico te recetó hacer un par de días para cuidar tu salud.

Con el café ocurre algo parecido que con los refrescos de cola. En su justo equilibrio, pueden ser un aliado. Algunos estudios demuestran que hacer una pausa para tomarse un café reduce en un 36 % los despistes cometidos, disminuye en más de un 25 % la somnolencia e incrementa en un 8 % la capacidad de reacción.

Descansar para evitar la fatiga de conducción

Descansa antes y durante el desplazamiento. Y, al menor indicador de fatiga al conducir, para el coche y recupérate antes de proseguir.