Radares invisibles. Qué son y cómo funcionan

En el año 2018, la DGT inició la instalación de unos radares nuevos que, hasta el momento, no eran conocidos en nuestro país, pero sí en la mayoría de los países del resto de Europa; los radares invisibles.

Hoy, ya funcionan en una buena parte de nuestras carreteras, con el principal objetivo de poder mejorar la seguridad de los conductores a través de la medición exacta de la velocidad de los coches.

En Clicars nos gusta que nuestros clientes estén completamente informados de todo, así que sigue leyendo y te explicamos qué son y cómo funcionan. ¡Arrancamos motores!

¿Qué son?

Los radares nuevos de la DGT, llamados velosaser, son unos pequeños dispositivos que disponen de un sistema funcional muy amplio. Sin lugar a duda, mejoran con creces todas las funcionales de los clásicos radares a los que estábamos acostumbrados hasta ahora.

Los radares invisibles son pequeños en peso y tamaño, apenas 50 cm y 3kg, y resultan mucho más complicados de detectar a la vista y por los sistemas de detección (que recordemos que son ilegales). Dadas sus dimensiones reducidas, pueden ser instalados en muchos sitios; coches o motos patrulla, en trípodes, guardarrieles, señales de tráfico…

radar trafico

¿Cómo funcionan?

Una multa por exceso de velocidad, dada su peligrosidad para todos los conductores que circulen por la misma carretera, puede llegar a ser motivo de la pérdida de los puntos de conducir. La seguridad al volante es fundamental para todos y, por eso, la DGT está intentando mejorar los recursos que tienen a su alcance.

Los radares invisibles funcionan, básicamente, del mismo modo que cualquier otro radar. Pero, sin lugar a duda, son mucho más precisos, compactos y, además, capaces de detectar la velocidad de los vehículos en 6 carriles distintos, en ambos sentidos de la circulación, y registrando la distancia y la velocidad de los coches desde 15 a 50 metros.

Además, pueden registrar todas las medidas que van desde los 30 km/h a los 250 km/h, calculándolo todo al milímetro.

Funcionan tanto de día como de noche, durante las 24 horas del día, pudiendo diferenciar a la perfección los vehículos infractores.

Una vez han registrado la velocidad no permitida del vehículo en cuestión, transfieren toda la información a un dispositivo móvil que tienen los agentes, quienes inician el procedimiento de notificación de la sanción establecida por ley.

Estos métodos, pueden ser dos; identificando al conductor inmediatamente después de haber sido detectado cometiendo la infracción. Acto que llevarán a cabo los agentes asignados al radar invisible para evitar que provoquen algún tipo de accidente. O bien, enviando al propietario del coche la multa a su domicilio, acompañada de la imagen y toda la información de la infracción, debido a que los radares invisibles no tienen la obligatoriedad de parar en marcha al vehículo con exceso de velocidad.

Los radares convencionales tienen un margen de error de, aproximadamente, el 7% pero con estos radares nuevos, es importante saber que el porcentaje ha bajado significativamente, contando sólo con un 5%.

Así que, para evitar cualquier tipo de sanción y accidente que pueda ponerte en riesgo a ti y al resto de conductores, te recordamos que lo mejor es respetar los límites de velocidad establecidos en todas y cada una de nuestras carreteras.