Los coches de pila de hidrógeno no son una “rara avis” ya que posiblemente, se conviertan en uno de los combustibles del futuro. Por el momento, hay muy pocos modelos disponibles en el mercado; hablamos del Toyota Mirai, el Hyundai Nexo o el Honda Clarity, entre otros. 

En la actualidad, solo hay tres hidrogeneras públicas en España, por lo que para los fabricantes de automóviles apuesten por esta tecnología, se debe mejorar notablemente la infraestructura para que, de esta forma, sea más asequible para todos los usuarios.

Antes de nada, debes saber que los coches de pila de hidrógeno cuentan con el distintivo medioambiental Cero de la Dirección General de Tráfico, la misma que utilizan los coches eléctricos.

¿Cómo funcionan los coches de pila de hidrógeno?

Podemos decir que el funcionamiento de un coche con pila de hidrógeno funciona de forma similar a un eléctrico de batería salvo que en esta tecnología las celdas de batería se sustituyen por una pila de combustible que alberga hidrógeno líquido. En esta pila es donde se produce una reacción química entre el hidrógeno y el oxígeno que llega desde el exterior. Esto se traduce en electricidad que mueve el vehículo. El “humo” que sale por el escape es vapor de agua.

No nos podemos olvidar que también cuentan con una batería para almacenar la electricidad generada por la reacción química del hidrógeno y el oxígeno.  

¿Qué ventajas tienen los coches de pila de hidrógeno?

La primera ventaja pasa por el tiempo de repostaje y es que podemos decir que es igual de rápido que echar gasolina o diésel. Son modelos con cero emisiones por lo que podrás acceder a las Zonas de Bajas Emisiones de ciudades como Madrid o Barcelona.

No solo hay ventajas, también tienen inconvenientes ya que no hay casi hidrogeneras y el precio del hidrógeno es bastante alto. Existen, como hemos comentado, muy pocos modelos a la venta, por lo que sus precios, aún, son bastante caros.