Conducir un coche automático

Podría parecer que conducir un coche automático es lo más sencillo del mundo. Acelerar, frenar y punto, sin cambios de marchas ni el juego del embrague y el acelerador. Y sí, es cierto que las dificultades no son excesivas pero, en realidad, es mucho más que eso.

Aunque es muy sencillo, cómodo y práctico, es importante conocer ciertos detalles antes de ponerse al volante de uno y, además, no hay que olvidar que los vicios que se adquieren al conducir con el cambio de marchas, pueden resultar difíciles de olvidar cuando se está conduciendo un coche automático. Así que, ¿sabes todo lo que necesitas sobre cómo conducir un coche automático? ¿Te atreves a probarlo? ¡Abróchate el cinturón porque vienen curvas!

¿Qué es?

Empecemos por lo básico. ¿Qué es un coche automático? Pues es un coche que dispone de una caja de cambios automática, es decir, que no necesita de nuestra interacción para adaptar la marcha a las necesidades del motor. En el único momento en el que debemos cambiar la marcha, es en el momento de arrancarlo y para decidir si el coche va hacia adelante o hacia atrás. Por lo demás, él solo escogerá si le conviene más una larga o una corta.

Conducir coche automaticoArrancando motores

La transmisión manual de un coche es muy diferente a la de un automático. Al arrancar, el coche está parado, por lo que debemos quitar el freno de mano, posicionar la palanca en la letra D (generalmente es ésta, ya que en inglés significa drive), y levantar suavemente el pie del freno. El coche iniciará la marcha, y ya podremos empezar a pisar el acelerador. Es imprescindible recordar que, durante la conducción, el pie izquierdo no se utiliza para nada, y debe quedar descansando para no tener la tentación de acomodarse en el embrague… un claro ejemplo de vicio de conducción manual que, a todos los que alguna vez hemos conducido un coche automático, nos ha pasado.

¿Cómo se entiende la caja de cambios?

Las diferencias, en comparación con la manual, son muchas. Para empezar, encontramos una serie de letras, y no números, para colocar la palanca en su posición. La primera es D, que significa como hemos dicho, Drive. Esta es la posición que debe adquirirse para conducir. La P significa parking, y es la que seleccionaremos cuando estemos estacionados. Reverse, la R, es la marcha atrás y Neutral, la N, es cuando el coche está en punto muerto.

Algunos coches automáticos pueden tener variaciones, así como tener la opción de pasar a semi manual si así se quisiera.

Otro vicio muy importante que hay que controlar cuando se está conduciendo un coche automático, es el de utilizar la mano derecha. Acostumbrados al cambio manual, la mano suele irse instintivamente hacia el cambio de marchas para cambiarla, y si no lo evitamos, escucharemos un aterrador sonido de las marchas rascando que nos dolerá en lo más profundo. Un consejillo es dejar descansando la mano sobre la pierna, o bien agarrar el volante con las dos manos, al menos hasta que nos acostumbremos.

En Clicars tenemos una gran selección de coches automáticos entre los que poder escoger, en diferentes tamaños, colores, marcas y modelos. Descubre la practicidad del cambio de marchas automático y ¡disfruta conduciendo de otra manera!