Conducir con nieve

Si te gusta conducir, como decía aquel famoso anuncio, no te va a cortar el rollo el mal tiempo. Eres un conductor previsor y vas a tener en cuenta ciertas precauciones para circular y garantizar la seguridad de los usuarios de la vía y la tuya propia. De la misma manera que vas a preparar el coche para la lluvia, vas a estar listo para conducir cuando la nieve empiece a cubrir el asfalto. Es un contexto más complejo, pero no tiene por qué frenarte a la hora de coger el volante. A continuación, te damos algunas recomendaciones para conducir con nieve. Presta atención.

¿Cómo desplazarte por una carretera con nieve?

Salvo indicaciones contrarias por parte de las autoridades de tráfico, podrás avanzar por las vías nevadas con tu coche. No obstante, has de tener claro que, como en todas las circunstancias excepcionales para la conducción (la nieve, sin duda, es una de ellas), vas a tener que adaptar las pautas de tu circulación a las especiales condiciones de las carreteras.

En primer lugar, infórmate en webs como Aemet de los partes de nieve, lo que te permitirá evitar la conducción durante los episodios climatológicos más adversos. Recuerda que las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde-noche son las más peligrosas, ya que se producen las heladas. Estas se camuflan, pues no son fáciles de detectar, sobre todo en las zonas sombrías.

Conducir con nieve

En segundo lugar, como los deslizamientos de las ruedas en la nieve hacen que las frenadas sean menos efectivas, es preciso incrementar la distancia de seguridad con el coche que te precede. Por otro lado, acuérdate de que tu coche requiere la puesta a punto oportuna para encarar este tipo de viajes.

Por ejemplo, los neumáticos de invierno son fundamentales para garantizar la adherencia en estas condiciones. Pero también te convendrá llevar las cadenas, que pueden ser obligatorias en algunos tramos, en los que no ponerlas te puede costar una multa. Si colocar las cadenas metálicas te parece complejo, apuesta por las de tela.

Tienes que prever también la posibilidad de que algunas vías estén bloqueadas, por lo que deberás tener el depósito lleno y la batería del móvil cargada, lo que te permitirá estar caliente y comunicado durante bastante tiempo. Revisa también los niveles de líquidos de tu vehículo y en especial el del anticongelante.

En cuanto al estilo de conducción, te va a venir bien utilizar el motor como freno. Nos referimos a que emplees las marchas largas y optes progresivamente por otras más cortas. Ten en cuenta que las frenadas bruscas pueden ocasionar deslizamientos por el asfalto nevado.

Arrancamos motores en la nieve

Como has podido leer, si sigues estos consejos, ¡vas por el buen camino! Ya estamos listos para salir a rodar también con nieve, pero doblando siempre las medidas de precaución habituales.

En definitiva, toma nota de estas indicaciones y aplícalas. Si haces caso a nuestras recomendaciones, conducir con nieve va a convertirse en una auténtica experiencia.