Cómo hacer una rotonda es una de las maniobras que los conductores más realizan de modo incorrecto, bien por falta de conocimiento o por costumbres mal adquiridas. Así, estas intersecciones se convierten en no pocas veces lugares de conflicto cuando las rotondas surgieron para todo lo contrario: resolver problemas en los cruces y evitar la accidentalidad que estos generan.

Pero, ¿sabes por qué carril hay que circular en una rotonda? ¿Tienes claro quién posee preferencia para entrar y salir de la misma? A continuación, te damos las principales sobre cómo hacer una rotonda paso a paso.

Paso 1: reducir la velocidad

Una de las claves en a conducción es anticiparse y en las rotondas no es un factor menor, todo lo contrario. De hecho, según varios estudios, el 54% de los accidentes en una glorieta se producen al entrar en la misma, sobre todo cuando queremos apurar el paso y cortamos la trayectoria de otro coche que ya está dentro. Por eso es muy importante prevenir y aminorar la velocidad a medida que nos acercamos.

Paso 2: ceder el paso

En la segunda fase de cómo hacer una rotonda está saber si tenemos o no preferencia de paso. Si hay un coche dentro de la glorieta, siempre tendrá preferencia sobre el que va a acceder a la misma. Así que si vamos a entrar, debemos cederles el paso. De hecho, los expertos recomiendan esperar siempre a que podamos hacer la maniobra con seguridad. Un segundo de más en la espera puede evitarnos minutos y horas provocados por un incidente.

Paso 3: escoger el carril correcto

Ha llegado el momento de acceder a la rotonda, después de comprobar que no viene nadie y que podemos acceder sin problema. A partir de aquí empieza una de las principales dudas a la hora de cómo hacer una rotonda. Según la DGT, es recomendable circular por el carril exterior, para evitar cambios y cruce. Sin embargo, si vamos a hacer un cambio de sentido o un recorrido más largo dentro de la rotonda, debemos usar los carriles interiores. Pero debemos ceñirnos a su utilización en estos supuestos para evitar encontronazos con otros coches.

rotonda

Paso 4: precaución a la hora de salir

Muchos conductores adolecen de falta de tiempo, pero como en la espera, en el método de cómo hacer una rotonda correctamente es mejor esperar a precipitarse, incluso estando dentro de la misma. Cuando vamos a salir de la glorieta, tenemos que colocarnos en el carril exterior, señalizando la maniobra con el intermitente. Pero debemos tener en cuenta que el vehículo que circula por el carril exterior tiene siempre preferencia. Por lo que si cuando vamos a cambiar de carril, este figura ocupado por otro coche, es mejor que demos una vuelta más a la rotonda para poder salir con seguridad. Y lo mismo si nos hemos pasado de nuestra salida. Así evitaremos volantazos y maniobras bruscas, peligrosas para nosotros y para el resto de conductores.

Paso 5: señaliza bien tus maniobras

Si cómo hacer una rotonda es una de las asignaturas pendientes, también lo es el uso de los intermitentes. Si se juntan ambos problemas, el conflicto es inminente. Por eso usa correctamente los intermitentes en las rotondas: solo es necesario usarlos al salir y al cambiar de carril dentro de la rotonda. No son necesarios ni al acceder ni para indicar que vamos seguir circulando por ella.

Paso 6: la calma, clave en cómo hacer una rotonda

El último paso parece una evidencia, pero es necesario recordarlo, a la vista de las situaciones que se dan en el día a día. Siempre que cogemos el coche, debemos hacerlo con tranquilidad y más si circulamos en una rotonda donde hay intereses en varias direcciones. Por lo tanto, velocidad constante, evitando acelerones o frenazos, no entorpeciendo la marcha de otros coches y censurando el uso en todo momento del claxon para mostrar un enfado o desacuerdo. El único uso aceptable de la bocina es en caso de accidente.

Otras recomendaciones sobre cómo hacer una rotonda

Además de los pasos comentados para trazar correctamente una rotonda, hay otras peculiaridades que debes saber a la hora de circular por estas intersecciones:

  • En caso de encontrarte con un grupo de ciclistas, debes saber que a efectos de la circulación son un único vehículo, por lo que en cuanto el primero de ellos sale o entra en la rotonda, el resto tiene preferencia, incluso sobre los vehículos que ya circulan por la glorieta.
  • En caso de un camión o vehículo de largas dimensiones, si este se ve obligado a abrirse para acceder a una rotonda o invadir un segundo carril, no debe subir por el bordillo. Tiene que circular por el carril que necesita ocupar e indicar, primero con el intermitente izquierdo ese desplazamiento, y después con el derecho el cambio de dirección.
  • Además de las rotondas al uso, existen otras variantes como glorietas sin señalizar, en las que hay dos tramos que se conectan directamente a través de una isleta central, de manera que el tráfico pasa de un lado a otro y no lo rodea. Si no cuenta con señalización, rige la regla general de prioridad a la derecha.