Coches clásicos como inversión

¿Cuántas veces te has quedado petrificado frente a un coche clásico? Observando su belleza, sus delicadas líneas, su robustez, su historia… Y, además, has pensado: “¿cuántos kilómetros habrá recorrido este coche, cuántos paisajes habrá visto, cuántas historias habrá vivido…? Si es que, ya no se hacen coches como los de antes…”

Los enamorados del motor somos así, cuando vemos un coche clásico reconocemos la belleza y, si escuchamos el rugido de sus motores, nos volvemos locos de emoción.

Y, además, para qué negarlo, los coches clásicos son una gran fuente de inversión. Y es que, en los últimos años, se han convertido en uno de los productos más revalorizados en todo el mundo.

¿Quieres saber más? Pues adelante, sigue leyendo, porque desde Clicars hemos preparado este artículo especialmente para ti. ¡Arrancamos motores!

La revalorización

Invertir en un coche clásico es unificar pasión, devoción, emoción y negocio. Y es que, en los últimos años, el valor se ha revalorizado en más de un 400% en muchos modelos… sin lugar a duda, una cifra muy a tener en cuenta.

España, Europa y el mundo en general ha encontrado un filón en ellos, llegando incluso, en nuestro país, a crear fondos de inversión dedicados a los automóviles clásicos. Y es que éste mercado es capaz de mover miles de millones de euros y reportar, a los inversores, unos interesantes beneficios.

Pero eso sí, como en toda inversión que llevemos a cabo, es necesario tener un buen asesoramiento, y tener claro que no todos los coches clásicos se revalorizan del mismo modo. Actualmente, los más codiciados son Ferrari, Mercedes y Porsche, pero no todos en general, sino que, normalmente, se potencian las series limitadas, los más exóticos o los pertenecientes a personajes famosos de la historia.

Coches clásicos baratos

Las subastas

EEUU es el rey de la compra y/o venta de coches de colección, pero, como hemos dicho antes, esta forma de inversión se ha ido extendiendo a lo largo del mundo en las últimas décadas, y es que Reino Unido, Francia, Japón y ahora España, por ejemplo, se han sumado a ello.

Las subastas son uno de los principales métodos que se utilizan para llevar a cabo las adquisiciones de los coches clásicos. A través de ellas, se exponen imágenes, calidades, certificados y los interesados van haciendo sus pujas, ya sea a nivel personal, o con el intermediario que los represente (como sería el caso de los fondos de inversión). Finalmente, el mejor postor es el que se lleva el premio, asumiendo el valor del coche clásico y todos los gastos asociados a la compra.

Lo ideal, al menos para los que nos amamos este tipo de vehículos, es que una vez los adquieran los hicieran salir a rodar. Así podríamos disfrutar todos de la genialidad de la historia automovilística, y no dejarlos encerrados en un garaje, y mucho menos si es privado y no se permite el acceso a visitarlos.

Los coches clásicos más populares del mundo

Ferrari 335 Sport Scaglietti

Este modelo, de color rojo, fue vendido por la casa de subastas Artcurial de París, en el año 2016, por un valor de 32 millones de euros. Todo un récord en cuanto a inversión en coches clásicos. Su puesta en circulación data del 1957 y es uno de los cuatro que queda en el mundo.

Este coche clásico es toda una leyenda, ya que había participado en la Mille Miglia de 1957 y había establecido el récord de vueltas en Le Mans. Su revalorización, tan sólo 2 años después de su venta, estaba por los cinco millones de euros más…

Chevron B36

Pero no todos los coches clásicos tienen el mismo valor de mercado y, por supuesto, son tan codiciados. Eso no significa, ni mucho menos, que no sean geniales igualmente o que, invertir en ellos, no sea una gran opción.

El Chevron B36, por ejemplo, es un automóvil realmente fascinante. Data del 1977 y es una barquetta de competición. Este modelo ganó la Targa-Florio, lo que le da todavía más valor, si cabe.

Su actual propietario lo adquirió en el año 2016 por un valor de 180.000 euros y, cabe decir que, actualmente, su precio de venta rondaría los 350.000 euros.