La apuesta por una movilidad sostenible y el aumento de la preocupación por el medio ambiente ha hecho que se tomen medidas que tengan como objetivo reducir la contaminación. El tráfico es uno de los factores que más afectan a la calidad del aire debido a las emisiones y a la contaminación y es por eso que la Dirección General de Tráfico en 2016 creó la etiqueta medioambiental.

En la actualidad, existen cuatro distintivos y tienen como función clasificar los vehículos en función de su eficiencia energética y su impacto ambiental. Tal y como apunta la Dirección General de Tráfico, también conocida por sus siglas DGT, “la clasificación del parque tiene como objetivo discriminar positivamente a los vehículos más respetuosos con el medio ambiente y ser un instrumento eficaz al servicio de las políticas municipales, tanto restrictivas de tráfico en episodios de alta contaminación, como de promoción de nuevas tecnologías a través de beneficios fiscales o relativos a la movilidad”.

Cabe destacar que las etiquetas medioambientales forman parte de las restricciones a los núcleos urbanos como Madrid 360 o la ZBE de Barcelona. Gracias a ellas se pueden crear protocolos y clasificar a los vehículos.

Etiqueta medioambiental, ¿cuáles son y qué significan?

La etiqueta medioambiental es un adhesivo que se tiene que colocar en la parte inferior derecha del parabrisas y se pueden distinguir hasta cuatro colores. Todas ellas ofrecen datos fundamentales que son el nivel de emisiones EURO o identificador de categoría, el código QR, el número de etiqueta, el código de barras, la matrícula, el combustible y los logos de la DGT y de la FNMT.

La clasificación ambiental está dividida en cinco grandes bloques, quedando así:

Etiqueta CERO

La etiqueta CERO es de color azul y  la poseen los coches eléctricos de batería, BEV, los híbridos enchufables, PHEV con una autonomía superior a los 40 kilómetros, los vehículos de pila de combustible de hidrógeno, los coches eléctricos de autonomía extendida, REEV, ciclomotores, triciclos, motocicletas.

distintivo medioambiental

 

Etiqueta ECO

La etiqueta ECO es de color azul y verde y está destinada a vehículos híbridos enchufables con una autonomía inferior a 40 kilómetros, híbridos, HEV, vehículos de gas natural como el GNC y GNL y de gas licuado de petróleo, GLP.

Etiqueta C

Cuentan con la etiqueta C, color verde, los vehículos de gasolina posteriores al año 2006 y los diésel posteriores a 2014. Las motocicletas contarán con ella si forman parte de la normativa Euro 3 y Euro 4.

Etiqueta B

Podrán llevar la etiqueta B, amarilla, todos los vehículos de gasolina matriculados entre el año 2000 y 2006 y los diésel entre 2006 y 2013. Las motocicletas deberán formar parte de la normativa Euro 2.

Sin etiqueta

El quinto grupo está formado por todos los vehículos de gasolina matriculados antes del año 2000 y los diésel anteriores a 2006. En cuanto a las motocicletas se refiere, no tendrán etiqueta los modelos anteriores a 2003.

La DGT ha creado un apartado en su página web para que los conductores puedan comprobar si su coche tiene derecho a obtener algún tipo de etiqueta medioambiental. Solo se tendrá que introducir la matrícula en el buscador y pinchar en consultar. Si el resultado es positivo, se podrá adquirir el distintivo ambiental en las oficinas de correos, en la red de talles de la Confederación Española de Talleres, CETRAA, en otros talleres autorizados, en el Instituto de Estudios de Automoción, IDEAUTO, colegio de gestores administrativos, a través de Ganvam e incluso a través de la web de la DGT.

Cabe destacar que se puede adquirir la etiqueta medioambiental de forma online a través de la DGT. Su precio será de 6,20 euros y se recibirá por correo postal en un plazo de diez días. Si optas por correos, la tasa que se deberá abonar será de cinco euros.

Pere Navarro, director general de la DGT, ha anunciado en varias ocasiones su intención de renovar los distintivos medioambientales pero, por el momento no se han comunicado novedades.