Elegir entre un coche diésel y un coche de gasolina fue durante muchos años la decisión a la que sometieron los conductores. En los últimos años han cogido peso otras variantes como los coches eléctricos o híbridos, en todas sus formas, pero las diferencias entre un coche diésel y un coche de gasolina siguen siendo decisivas en la vida de muchos compradores.

A continuación, te contamos cuáles son las diferencias y similitudes de los motores diésel y los motores de gasolina, atendiendo a cuestiones que van desde su propio funcionamiento al coste de mantenimiento.

Diésel vs gasolina: temperatura para activar el motor

Hay diferencias que se aprecian en el propio funcionamiento del coche. En los coches diésel, el pistón compacta el aire que ingresa a la cámara de combustión y consigue la temperatura ideal para que al entrar el carburante, explote y complete el ciclo por lo que necesita más calor para activar el motor. Por su parte, en los coches de gasolina, lo que ingresa a la cámara de combustión es una mezcla de aire y gasolina que es activada por una chispa que inicia la bujía. Así, una de las diferencias entre el motor diésel y el de gasolina viene dada por la temperatura que necesita el combustible para quemarse.

Diferencia de consumo entre diésel y gasolina

Durante años se promocionaron los coches diésel, que acapararon las mayores cuotas de mercado, precisamente por su consumo más bajo. A esto había que añadirle el menor precio del combustible. Las normativas de emisiones cada vez más restrictivas cambiaron las reglas del juego y los motores de gasolina comenzaron a igualar la partida.

Actualmente, es frecuente que muchos coches de segmentos más pequeños como los utilitarios o hasta los compactos prescindan de equipar motores diésel, que sin embargo siguen siendo una opción muy recomendable en los coches más grandes o ruteros. Es decir, aquellos concebidos para hacer muchos kilómetros al año.

Pero como hemos dicho, en los modelos más pequeños las diferencias se han ido estrechando y si el uso que le vamos a dar al coche es eminentemente en ciudad, el margen entre coches equivalentes no es tanto. Para situarte, te ponemos algunos ejemplos de diésel vs. gasolina:

  • Un Ford Fiesta con un motor gasolina de 1.1 litros y 85 CV homologa un consumo de 5,2 litros / 100 kilómetros vs. un Ford Fiesta con un motor diésel 1.5 litros y 85 CV, que presenta en su ficha un consumo de 4 litros / 100 kilómetros.
  • Un Peugeot 208 con un motor gasolina de 1.2 litros y 100 CV homologa un consumo de 3,9 litros / 100 kilómetros vs. un Peugeot 208 que lleva un motor diésel de 1.5 litros y 100 CV, que presenta un consumo en ficha técnica de 3,2 litros / 100 kilómetros.

Y ahora veamos estas mismas diferencias en una berlina:

  • Un BMW 320i de gasolina y 184 caballos tiene un consumo de 5,5 litros / 100 kilómetros, mientras que un BMW 320d diésel -ambos automáticos presenta un gasto de 4,2 litros / 100 kilómetros.
  • Un Mercedes Clase C 200 gasolina de 184 CV tiene un consumo de 6,0 litros / 100 kilómetros, mientras que un Mercedes Clase C 220 d berlina de 194 CV tiene un gasto de 4,4 litros / 100 kilómetros.

Pero si hay un segmento en el que aprecian notables diferencias es en el de los SUV 4X4, vehículos voluminosos, un factor que influye directamente en su aerodinámica y, en consecuencia, en su consumo. En este segmento, que además domina el mercado, la brecha entre diésel y gasolina es mayor. Ponemos algunos ejemplos:

  • En un SUV compacto como el Hyundai Kona: el que equipa un motor 1.0 T-GDI de gasolina de 120 CV con tracción delantera tiene un consumo de 5,5 litros / 100 kilómetros, mientras que el Hyundai Kona que lleva un motor CRDi diésel de 115 CV con tracción delantera tiene un consumo de 4,3 litros / 100 kilómetros.
  • En un SUV grande como el Land Rover Range Rover Velar: la versión gasolina de 2.0 litros P250 con tracción total homologa un consumo de 8,3 litros / 100 kilómetros, mientras que la variante diésel con un motor de 2.0 litros D240 y tracción total, tiene un consumo de 6,4 litros a los 100 kilómetros.

que es mejor un diesel o gasolina

Mantenimiento diésel y gasolina

El mantenimiento de un motor diésel o gasolina es un factor fundamental. Cada mecánica requiere unos procesos específicos que cabe recordar, porque de ellos depende el buen funcionamiento y la vida útil de cada propulsor.

En los motores diésel es importante sustituir periódicamente los sistemas de inyección directa como las bombas, porque son elementos que necesitan estar siempre en óptimo estado para que no lleguen impurezas. Si no cambiamos estas piezas con regularidad, podemos llegar a dañar por completo el motor del coche diésel.

En los motores de gasolina, los componentes en los que más hay que fijarse son las bujías, que aseguran el correcto salto de chispa y funcionamiento del motor. En cuanto a los tipos de aceite, los motores diésel más modernos vienen equipados con filtros antipartículas, por lo que el aceite debe ser específico para este tipo de sistemas y ha de contar con homologación.

Otros datos de interés del mantenimiento del motor diésel vs. gasolina:

Los coches diésel deben pasar su primer visita al taller durante las primeras 100 horas de uso para evitar desgastes prematuras en partes como el pistón, mientras que los coches de gasolina han de visitar al mecánico antes de los 15.000 kilómetros.

En cuanto a las correas de distribución, los motores diésel más antiguos deben sustituirlas a los 100.000 kilómetros, mientras que en los actuales la vida se alarga hasta más allá de los 200.000 kilómetros. En el caso de los coches de gasolina, la sustitución está recomendada, en cualquier caso, entre los 120.000 kilómetros y los 150.000 kilómetros.

En el caso de los sistemas anticontaminación, el mantenimiento de un coche diésel es mucho mayor al de un coche de gasolina, porque los coches de gasóleo llevan filtros de partículas que a la larga acaban obturando. Algunos fabricantes requieren el uso de un aditivo que se mezcla con el combustible para limpiar los residuos.

Si analizamos cada cuánto hay que cambiar un embrague en un coche diésel vs. gasolina, los embragues de los coches de gasóleo suelen durar más. Gracias a su par motor, hacen que tengamos que cambiar menos de marcha y usar menos el embrague.

En lo relativo al sistema de frenado, los coches diésel acostumbran a pesar más que los de gasolina, porque su fuerza de frenado es superior y, en definitiva, el desgaste de discos y pastillas a la larga es superior.

Diferencias de precio diésel vs. gasolina

Las diferencias de precio entre los coches diésel y gasolina parten del propio importe por el que se vende el combustible que utilizan, aunque cada vez las fronteras son más reducidas.

Estos han sido, de media, los precios de la gasolina y el diésel en España en los últimos meses:

  • Precio de la Gasolina Sin Plomo 95: 1,45 euros el litro
  • Precio de la Gasolina Sin Plomo 98: 1,60 euros el litro
  • Precio del Gasóleo A: 1,30 euros el litro
  • Precio del Gasóleo A+: 1,42 euros el litro

A estos importes hay que sumarle el coste de mantenimiento de todas las piezas anteriormente comentadas, que determinarán tu elección.

En cuanto a los precios de los coches en sí, el importe de los vehículos de gasolina ha crecido conforme a la demanda. Son ya elegidos por la mayoría de los conductores, que además encuentran en el mercado una gama de coches híbridos o híbridos enchufables que asimismo utilizan la gasolina en sus motores de combustión. Por tanto, los coches diésel suelen encontrarse a un precio más asequible en condiciones semejante de potencia y equipamiento.

A diferencia de lo que sucede con los coches nuevos, el mercado de segunda mano y ocasión, que bebe de las tendencias que dominaron el mercado hace años, tiene una mayor cuota de coches diésel, por lo que aquí las diferencias de precios se igualan.

Para cerrar este artículo, te proponemos que eches un vistazo a los coches diésel de segunda mano y a los coches gasolina de segunda mano. Averigua qué tipo de combustible se adapta mejor a tus necesidades ¿Diésel o gasolina?